El queso fresco es un producto elaborado a partir de leche de vaca, cabra o oveja, coagulada con cuajo, y posteriormente sometida a una serie de procesos de transformación (cuajo, corte, mezclado, salado, esterilización, envasado) que le confieren sus características organolépticas y nutricionales.En el queso fresco se conserva toda la leche, por lo que tiene un alto contenido en grasas, proteínas, vitaminas (A, B1, B2, B12, D y E) y minerales (calcio, fósforo, hierro, magnesio, zinc). Es un alimento de digestión fácil, con un bajo índice glucémico, que aporta una sensación de saciedad.El queso fresco se utiliza en la elaboración de multitud de platos, tales como quesadillas, tacos, enchiladas, sopes, tostadas, burritos, etc. También se consume solo, acompañado de una buena rebanada de pan o bien en ensaladas